| Apoyo a las víctimas del seísmo de Haití |
La OIM, junto al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, lleva a cabo la segunda ola de distribución de artículos de socorro no alimentarios entre las víctimas del seísmo, quienes sufren la grave escasez de refugio, agua y alimentos.La OIM, que realizaba una serie de operaciones en Haití con anterioridad al devastador terremoto, cuenta con reservas de artículos no alimentarios con las que ayudar a 10.000 familias. Sin embargo, se necesitan urgentemente niveles de ayuda superiores para asistir a los cientos de miles de familias desplazadas o afectadas por el seísmo. Tres días después de que el intenso terremoto sacudiera Haití, son miles las personas sin refugio y las tiendas de campaña, en concreto, se necesitan con urgencia.Según la OIM, entre las principales necesidades se encuentran las tiendas de campaña, bidones, kits de cocina y de higiene, mosquiteras, láminas de plástico, depósitos de agua y herramientas, lo cual permitirá establecer rápidamente asentamientos temporales en los que se ofrecerá asistencia a los desplazados.Ayer se sobrevoló la ciudad para así ayudar al Gobierno a identificar los emplazamientos preferidos para los asentamientos temporales. Hacia el final del día de hoy, la OIM y el PMA llevarán a cabo una evaluación conjunta en coche.La OIM será la encargada de dirigir las actividades de coordinación de socorro de emergencia relativas al refugio y a los artículos no alimentarios así como de solicitar fondos por un valor de US $30 millones para sus operaciones a través del Llamamiento Urgente de las Naciones Unidas. Al desconocerse aún la verdadera magnitud del desastre, que puede haber dejado decenas de miles de muertos, es probable que dicha cantidad se modifique a lo largo de las semanas venideras.Vincent Houver, jefe de la misión de la OIM en Haití, ha explicado que el Gobierno ha movilizado maquinaria pesada para desescombrar los cadáveres que se apilan en las calles y que no cesan de multiplicarse a medida que se llevan a cabo las labores de rescate de fallecidos y heridos de entre los escombros. Asimismo, Houver ha identificado la falta de electricidad y el acceso al combustible como una de las principales preocupaciones, sin olvidar los cables sueltos que podrían provocar otras situaciones de riesgo y desencadenar fuegos.El personal de la OIM que se encuentra en la frontera entre Haití y la República Dominicana ha informado de que, a pesar de que la situación allí es tranquila, el tráfico de personas ha sufrido un aumento. “El supervisor haitiano de inmigración en el puesto fronterizo de Jimaní nos ha informado de haber presenciado un aumento de un 10 por ciento en el número de haitianos que atraviesan la frontera. Asimismo, ha advertido un aumento de las personas que se concentran en los alrededores del hospital de Jimaní, en especial de familiares que van con heridos,” explicó Stephanie Daviot, de la misión de la OIM en la República Dominicana. Daviot añadió que según los informes del puesto fronterizo de Dajabón, todo está en calma. “El supervisor de Dajabón afirma que los haitianos no están huyendo del país. Hemos recibido la misma información desde el puesto fronterizo meridional de Pedernales.” En las ciudades septentrionales de Saint-Marc, Gonaïves y Cabo Haitiano, mucho menos afectadas por las consecuencias del seísmo, se ha apreciado un flujo similar de personas.Las actividades de la OIM en Haití se remontan a 1994. Los programas y proyectos en curso abordan las actividades de respuesta humanitaria y de emergencia, recuperación temprana, reforma del sector de seguridad y estabilización comunitaria tras una crisis.La OIM Haití forma parte del equipo de las Naciones Unidas en el país y trabaja en estrecha colaboración con organismos asociados de las Naciones Unidas en actividades de respuesta de emergencia y recuperación temprana.
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