Resumen de prensa de la OIM Martes, 7 de febrero de 2012

  1. IRAQ – Según informe de la OIM, disminuyen los desplazamientos internos de familias cristianas en norte del país, mientras que aumenta la emigración
  2. HAITÍ - Para poder cerrar los campamentos hay que encontrar modos alternativos de financiación de las viviendas
  3. COLOMBIA – La OIM y socios locales capacitan a jueces colombianos  en materia de restitución de tierras
 
1. IRAQ – Según informe de la OIM, disminuyen los desplazamientos internos de familias cristianas en norte del país, mientras que aumenta la emigración – El último informe de la OIM relativo al desplazamiento de cristianos en Iraq septentrional pone de relieve que si bien los desplazamientos internos están disminuyendo, y algunas familias están retornando a sus lugares de origen o integrándose en nuevas comunidades de acogida; ha aumentado la cifra de personas que decide migrar a países vecinos para huir de la cada vez mayor inseguridad, de la falta de oportunidades y de las dificultades para continuar los estudios.
 
Según datos de los equipos de la OIM, encargados de supervisar los desplazamientos de cristianos desde el ataque, en octubre de 2010, de la iglesia de Saidat al-Najat (Bagdad) en el que perdieron la vida 58 personas, se ha producido un marcado descenso del número de familias desplazadas en Dahuk, Erbil, Ninewa y Sulaymaniyah (municipios de Iraq septentrional), pasando de más de 1.350 hace un año a 500 familias a finales del mes pasado.
 
La inseguridad en Iraq septentrional, zona previamente considerada segura para las minorías religiosas, es, según el informe, la principal causa de ello.  En Mosul, los cristianos han sido amenazados y víctimas de la violencia en repetidas ocasiones, mientras que en Dahuk, sus propiedades han sido atacadas por alborotadores y pirómanos islamistas.  En la ciudad de Ainkawa, se ha producido recientemente una oleada de secuestros de cristianos.
 
Así las cosas, las familias cristianas desplazadas se han visto en la tesitura de tener que elegir entre permanecer en los municipios del norte, retornar a sus lugares de origen, zonas aún más inseguras, o emigrar a Turquía, Jordania o, en algunos casos, Siria.  El ACNUR en Turquía ha informado de un notable incremento en 2011 de inscripciones de iraquíes, de quienes en torno a 1.700 eran cristianos.
 
Este informe es una actualización de las evaluaciones de emergencia llevadas a cabo inmediatamente después del bombardeo y los ataques contra los cristianos del 31 de octubre de 2010.  Según dichas evaluaciones, los cristianos debían afrontar numerosos desafíos que repercutían en su capacidad de integrarse con éxito.  Muchos de ellos, originarios de Bagdad, vendieron sus viviendas por un precio ínfimo, no siendo capaces de mantenerse en los lugares a los que se desplazaron y donde los alquileres y la compra de propiedades han llegado a triplicarse a lo largo del año pasado.
 
Tal y como refleja la última evaluación de emergencia de la OIM, un tercio de las familias cristianas desplazadas estaban alojadas con familias de acogida o familiares, mientras que un 57% lo hacía en viviendas alquiladas.
 
Los que viven con familiares, suelen hacerlo en casas abarrotadas; mientras que quienes han alquilado una vivienda son especialmente vulnerables a un segundo desplazamiento debido al aumento de los precios.  Durante 2011, las familias desplazadas fueron abandonando los monasterios, iglesias y familias de acogida en busca de un alojamiento más permanente, pero la incapacidad de contar con medios de vida sostenibles y de encontrar viviendas asequibles empujó a muchos de ellos a emigrar o a retornar a sus lugares de origen.
 
A las tensiones de los elevados precios de los alquileres y de la falta de empleo se suma que muchas de estas familias desplazadas no podían llevar a sus hijos a la escuela debido a las barreras lingüísticas o a la imposibilidad de hacer un traslado de expediente.
 
En 2010 y 2011, la OIM, además de supervisar la situación de las familias cristianas desplazadas, distribuyó, conjuntamente con sus socios humanitarios, artículos básicos de ayuda no alimentaria entre unas 600 familias desplazadas en los cuatros municipios de Iraq septentrional.
 
Para más información, póngase en contacto con Keegan de Lancie, OIM Iraq. Tel.: 
+962 6 565 9660, E-mail:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla   o visite: 
http://www.iomiraq.net/
Documents/IOM%20Christian%20Displacement%20Update,%2031%20January%202012.pdf
 
2. HAITÍ - Para poder cerrar los campamentos hay que encontrar modos alternativos de financiación de viviendas– El cierre de campamentos en Haití está recobrando velocidad a medida que un mayor número de familias encuentran soluciones de alojamiento alternativas y reciben ayuda para retornar a sus comunidades.
 
Siguiendo una estrategia desarrollada por el Gobierno de Haití y la comunidad humanitaria, y mediante L'Unité de Construction de Logements et de Bâtiments Publics (Unidad de construcción de alojamientos y edificios públicos)autoridad de vivienda de reciente creación, algunos de los campamentos más visibles han quedado vacíos, o están a punto de hacerlo.
 
Dentro del marco de este programa y con ayuda de la OIM, en una semana, las primeras 150 familias abandonarán las superpobladas tiendas de campaña en la que se alojan en Champ de Mars, en pleno Puerto Príncipe.  La reubicación en los próximos meses de las 4.600 familias que viven en este emblemático espacio público será un importante hito que llevará a la capital a retomar la senda de la recuperación.
 
Las organizaciones humanitarias, en estrecha colaboración con el Gobierno de Haití, han desarrollado una serie de estrategias para el cierre de los campamentos basadas en la protección de los derechos de los desplazados.  La OIM, conjuntamente con otros organismos de las Naciones Unidas y ONG internacionales, ofrece soluciones a las familias que abandonan las frágiles tiendas de campaña y refugios.  Para ello, identifica a las familias que necesitan reparar sus viviendas y concede durante un año ayudas para el alquiler a aquellas cuyos hogares no pueden ser reparados.
 
“Los esfuerzos fragmentados de diferentes organizaciones se han convertido en una estrategia global de clausura de los campamentos, al mismo tiempo que se vela por la protección de los derechos básicos de los desplazados.  Pero no alcanzaremos el punto de inflexión hasta que no dispongamos de los recursos para ayudar a estas personas a encontrar un alojamiento alternativo.  Si bien está funcionando, necesitamos más recursos para seguir llevando a cabo la estrategia de reubicación”, explica Luca Dall’Oglio, jefe de la misión de la OIM en Haití.
 
Las Iniciativas en Migración 2012 de la OIM, visión general de las necesidades de financiación de la Organización para el próximo año, señala que se requieren US$10 millones para “facilitar soluciones de viviendas a familias desplazadas internas, incluido el abandono voluntario de los campamentos” en Haití.
 
Para garantizar que el cierre de los campamentos se llevaba a cabo conforme a las normas humanitarias y para evitar o prevenir las amenazas de desahucio por parte de los propietarios, se ha contado con una estrategia de reubicación  fundamentada en los derechos humanos.  Una familia típica inscrita en un campamento y objeto de ser reubicada recibe con antelación el subsidio para un año de alquiler.  De este modo, pueden recuperarse y buscar trabajo en sus antiguos vecindarios, mientras se inicia el proceso de reconstrucción.
 
Con la clausura de los campamentos de mayor envergadura y la reubicación en viviendas nuevas, se consigue una mejora inmediata en la vida de algunos de los haitianos más vulnerables.
 
No obstante, en torno a 126.000 familias continúan alojadas en campamentos, en condiciones cada vez peores, y tendrán que pasar al menos entre dos y cinco años antes de que, a través de este enfoque, sea posible la regeneración completa de los vecindarios.
 
De ahí que se haya prestado especial atención a la provisión de soluciones provisionales para permitir a la población abandonar los campamentos.  La OIM recurre y aboga por el uso de métodos complementarios que permitan a estas familias abandonar los campamentos y encontrar mejores soluciones de vivienda, ya sean provisionales o permanentes.
 
Desde el terremoto, la atención ha girado en torno a la construcción de refugios temporales, la reparación de viviendas y, en los últimos meses, la reconstrucción de nuevas viviendas, la reubicación y los subsidios para el alquiler.  Una amplia gama de enfoques se han puesto en marcha con éxito para ayudar a las familias a abandonar los campamentos y retornar a sus comunidades.
 
Al mismo tiempo, los fondos destinados a la gestión de los campamentos, a la salud, agua, saneamiento y otros servicios en los campamentos se están agotando, con el consecuente aumento de la vulnerabilidad.
 
Ello ha conllevado un aumento de los niveles de la protección de mujeres y menores en las instalaciones.  Se ha producido un incremento tanto del comercio sexual como de las denuncias de casos de violencia sexual y violencia de género.  Al mismo tiempo que ha aumentado la prevalencia de casos que requieren protección, se ha producido un preocupante descenso de la financiación para seguir y denunciar dichos casos, por no hablar de reaccionar ante las necesidades de protección.
 
Los servicios de salud y saneamiento también se encuentran bajo presión.  Prácticamente ningún campamento cuenta ya con servicios médicos, si bien el sistema de atención sanitaria basado en la comunidad no se ha desarrollado aún lo suficiente.  En la temporada de lluvias, que comienza en junio de 2012, prácticamente ningún campamento tendrá acceso gratuito a los servicios de salud, al mismo tiempo que se han reducido sustancialmente los fondos disponibles para la mitigación y respuesta a casos de cólera. Ninguna instalación dispone tampoco de fondos para vaciar las letrinas, lo que dispara los factores de riesgo de transmisión del cólera.
 
Para más información, póngase en contacto con Leonard Doyle, OIM Haití. Tel.: 
+509 3702 5066. E-mail:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla  
 
COLOMBIA – La OIM y socios locales capacitan a jueces colombianos  en materia de restitución de tierras – Esta semana, en torno a 60 jueces y magistrados colombianos participarán en un taller de capacitación sobre restitución de tierras diseñado por la OIM en colaboración con el grupo de reflexión nacional “De Justicia”.
 
El taller contará igualmente con la participación de 32 abogados de la Unidad Administrativa de Restitución de Tierras, encargados de la dirección del proceso y de prestar asistencia a las víctimas durante los procedimientos de restitución, 14 oficiales de la Fiscalía General y otros 14 de la Superintendencia Delegada para la Protección, Restitución y Formalización de Tierras, organismo encargado de supervisar el proceso.
 
“La elevada cifra de los conocidos como  jueces agrarios que participan en este taller tiene un gran significado histórico en Colombia.  El primer grupo encargado de examinar cuestiones vinculadas con la tierra se convocó en 1989 y se disolvió en 1996.  En la actualidad, el Gobierno de Colombia ha encomendado la tarea de tomar decisiones legales sobre asuntos de restitución de tierras y de resolver conflictos sobre la propiedad a unos 134 jueces y 60 magistrados.  Se prevé que en 2012 estos jueces se pronuncien sobre unos 2.100 casos de restitución de tierras”, explica Marcelo Pisani, jefe de la misión de la OIM en Colombia.
 
La OIM, en colaboración con De Justicia y con fondos de USAID, ha concebido nueve módulos sobre justicia de transición y restitución de tierras para capacitar a los funcionarios públicos que deben aplicar la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, aprobada por el Gobierno colombiano en junio de 2011.
 
Uno de los módulos se dirige a los jueces, magistrados y abogados que participarán en dichos procesos.  Entre los asuntos que se abordarán en los cinco días del taller de capacitación se incluyen: cómo caracterizar a las víctimas de la expropiación, herramientas basadas en los derechos de agricultores, conceptos de justicia de transición y herramientas relacionadas, enfoques para víctimas indígenas y afrocolombianas y el papel del juez en la vía judicial para la restitución de tierras.
 
El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos participará en la ceremonia de inauguración, el miércoles 8 de febrero, junto con Juan Camilo Restrepo, Ministro de Agricultura, Jaime Arrubla Paucar, presidente del Tribunal Superior de Justicia, y Angelino Lizcano Rivera, Presidente del Consejo Judicial Supremo.
 
Se estima que en torno a cuatro millones de hectáreas de tierra fueron abandonadas en Colombia a causa de la violencia y que dos millones de personas fueron expropiadas. Se espera que unas 350.000 familias se beneficien de este proceso de restitución de tierras. Además, existen aproximadamente 1,5 millones de hectáreas que carecen de títulos formales de propiedad, lo que significa que en torno a un 40% de las fincas rurales están ocupadas de manera informal.
 
Para más información, póngase en contacto con Jorge Gallo, OIM Bogotá, Tel.: +57 1 +6397777; E-mail: 
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